Ni una deportación más

Manifiesto leído en las acciones sorpresa a sedes de Viajes Barceló en distintos territorios el 21 de julio de 2017.

Lo que sucedió el pasado fin de semana en un avión comercial de Vueling con destino a
Senegal no es una excepción. En ese caso, se encontraron en un mismo espacio pasajeros que volaban por placer y una persona que lo hacía por la fuerza. Este episodio ha de servir para abordar el debate sobre la movilidad humana.
La posibilidad de expulsar forzosamente a alguien de un estado sigue siendo una práctica exclusiva contra aquellas personas que pertenecen a países explotados por la colonización de Occidente. Las relaciones históricas mantenidas entre estos territorios siguen definiendo para quienes está reservado el derecho a la libertad de movimiento.
El lunes 24 de julio sabemos que habrá más expulsiones, esta vez se trata de un macrovuelo de deportación que saldrá de Madrid y realizará una escala en Barcelona antes de dirigirse a Guinea Conakry. Los macrovuelos están organizados por el gobierno estatal para deportarforma colectiva y contra su propia voluntad a decenas de personas extranjeras.
Está previsto que el avión se llene con más de 100 guineanos y guineanas con las que la
Campaña Estatal por el Cierre de los CIE y el fin de las Deportaciones ha tenido contacto a lo largo de este último mes; entre los cuales se encuentran los más de 60, internados en el CIE de Zona Franca que, por su parte, ya iniciaron acciones de resistencia contra esta deportación a través de la huelga de hambre llevada a cabo la semana pasada.
En este tipo de vuelos, lo que sucede dentro del avión no es visto por turistas como ocurrió en el vuelo de la compañía Vueling el fin de semana pasado, sino que está solo al alcance de la vista de los policías que escoltan ese traslado forzoso y la tripulación del viaje de la compañía
aerea.
Existen denuncias de casos de tortura e incluso muerte en las deportaciones. La violencia que ejerce el Cuerpo Nacional de Policía en las deportaciones encuentra cobertura en una normativa que ampara la utilización de la fuerza física y la sedación forzosa para garantizar la expulsión en casos de resistencia de las personas deportadas. Tal es la dureza de los métodos que se emplean que el documento recuerda a los agentes que “en ningún caso la aplicación de las medidas coercitivas podrá comprometer las funciones vitales del repatriado”.
El pasado 17 de noviembre el Ministerio de Interior firmó un contrato por valor de 11,8
millones de euros con la unión temporal de empresas (UTE) formada por dos aerolíneas
propiedad de Viajes Barceló (Evelop Airlines y Orbest) juntamente con Air Nostrum, que ha sustituido la licitación que hasta el momento ostentaba Air Europa para ejecutar los
macrovuelos des del Estado español.
La deportación de personas migrantes es posible gracias a la acción de un entramado de
actores que va desde las subdelegaciones de gobierno, pasando por los jueces, los consulados y la policía, que autorizan y ejecutan las órdenes de expulsión, hasta estas corporaciones que ahora denunciamos como colaboradoras necesarias de una práctica que atenta contra la dignidad humana y contribuye a la construcción de una sociedad racista y clasista donde la libertad de movimiento sigue siendo privilegio de unos pocos. Es por esta razón que nos encontramos ahora delante de una de las sedes de Viajes Barceló. Para mostrar nuestro rechazo a las deportaciones y exigir la suspensión del contrato que esta empresa tiene con el Ministerio de Interior. Mientras esto no suceda las diferentes organizaciones convocantes de las acciones de hoy llamamos al boicot activo a Viajes Barceló y Air Nostrum por lucrarse con el traslado forzado que vulnera los derechos más fundamentales de miles de personas deportadas al año.

#BarcelóDeporta

#ViajarEmpiezaConB

Imágenes de las acciones en Valencia, Oviedo y Barcelona.

 

||ALERTA|| Vuelo de deportación a Guinea Conakry 24/07/2017

Confirmamos que el lunes 24 de julio habrá un vuelo de deportación con destino Guinea Conakry. Aunque las redadas serán a lo largo y ancho de todo el Estado, el vuelo saldrá de Madrid y pasará por Barcelona.

Esta alerta no tiene por objetivo atemorizar a la población, sino al contrario, aportar información a todos los vecinos y vecinas para que puedan actuar y organizarse colectivamente, por ejemplo, denunciando intensamente las redadas policiales de las que sean testigos (pues suelen producirse en el espacio público y en los medios de trasporte), intensificando la campaña a las compañías que realizan los vuelos (hasta hace poco Air Europa y desde hace unos meses Air Nostrum, Orbest y Evelop), desplegando redes de cuidado entre las vecinas y vecinos, difundiendo este mensaje en las redes sociales, imprimiendo el cartel (más abajo) para realizar pegatinas para el metro, paradas…

*Para que estas alertas sirvan al objetivo propuesto -y no como una herramienta de miedo- es importante que si difundes esta información dejes claro en todos los canales el día exacto del vuelo, para que la alerta no se siga propagando después del vuelo en cuestión. Toda la información actualizada en este blog y en Twitter en @Stopdeportacion y a través de los hastags #AlertaVuelo y #StopDeportación.

Vuelo deportación

Expolio y deportación: un flujo ininterrumpido

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Si hasta hace unos años el ciclo de captura, encierro y deportación era más lento –la mayoría de lxs deportadxs pasaban varias semanas (hasta un máximo de dos meses) internadxs en un CIE antes de la expulsión–, en los últimos tiempos la maquinaria represiva se ha sofisticado, de manera que muchas de las detenciones se ajustan a los días y horas previas al vuelo para no tener que recurrir al internamiento. El período máximo de 72 horas de calabozo se convierte en tiempo suficiente para tramitar y ejecutar la deportación. Como si la cadena de montaje expulsora se adaptara al just in time de la producción flexible. Es la deportación exprés.

Por otro lado, en los últimos años esta maquinaria ha devorado a buena parte de la población reclusa extranjera. En diciembre de 2009 había unxs 27 000 presxs extranjerxs en las cárceles españolas; en diciembre de 2016, 10 000 menos. Del descenso total de la población reclusa –que cae en ese mismo período de 76 000 a 60 000 presxs–, el 60 % es de población extranjera. Daniel Jiménez Franco, en una reciente charla que ofreció en Cambalache, respondía a la pregunta «¿cuánto encarcela el Estado?» con una frase breve y contundente: «Todo lo que puede». En su libroMercado-Estado-cárcel en la democracia neoliberal española, muestra cómo el encierro se multiplica durante el período del «milagro económico» y cómo el negocio de las cárceles pisa el freno bajo el impacto de la crisis de acumulación capitalista. Una de las principales maneras de vaciar los talegos –que conste que el número de presxs sigue siendo elevadísimo–, ha sido y es la expulsión del territorio.

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